miércoles, 6 de febrero de 2008

Los tacones y su influencia en el comportamiento sexual.

Estudios realizados en Italia por expertas en la materia, constan que el uso habitual de zapatos o sandalias con tacones mayores a los 5 centímetros de alto mejora considerablemente el desempeño sexual en todas aquellas mujeres que los utilizan.
El beneficio de los tacones en el comportamiento sexual, radica en que el caminar de manera empinada y con más fuerza a causa del uso de los mismos fortalece, endurece y tonifica los músculos del suelo pélvico. El suelo pélvico es un sistema de músculos y ligamentos que cierran el suelo del abdomen manteniendo en posición correcta y en suspensión la vejiga, el útero y el recto en contra de la fuerza de la gravedad.
Su debilitamiento provoca diversos transtornos entre los que destacan las disfunciones sexuales. El suelo pelviano está compuesto por un grupo considerable de músculos que actúan en el trabajo sexual, los cuales se ven gravemente afectados o debilitados por circunstancias extremas como el embarazo, el parto, ciertos deportes de saltos o impactos, menopausia, obesidad, retención de la orina, stress, tos crónica, estreñimiento, prácticas de canto o de instrumentos de viento, entre otras. Estos músculos son los siguientes:
  • Isquiocavernoso: Se encuentra en el periné y es el principal erector del clítoris.
  • Bulbocavernoso: Está ubicado en el periné anterior y es constrictor de la vagina.
  • Transverso profundo del periné: Contribuye a la erección de clítoris.
  • Glúteo mayor: Se encuentra en la parte superficial de la región glútea y se encarga de extender y rotar el fémur y de elevar y sostener la pelvis.
  • Pubococcigeo: Está ubicado en el suelo de la pelvis, al rededor de la vagina y se encarga de elevar el ano y contraer a la misma.
  • Ileococcigeo: se origina cerca del coxis y del sacro.

El estudio indica que mantener los talones a por lo menos 15 grados de elevación con respecto al suelo, constituye una posición ideal para aumentar la habilidad de contracción de la vagina y mantener la fuerza de los músculos sexuales. Por otra parte, el uso de tacones benefiia también a órganos como la vejiga, el útero y el intestino grueso, generando así una mejoría en todos los músculos de la pelvis.